Limitaciones del Aire Incorporado en el Concreto: Riesgos, Errores y Aplicaciones a Evitar

El aire incorporado puede aportar beneficios en mezclas expuestas a cambios térmicos severos, pero su uso indiscriminado puede comprometer la resistencia, la uniformidad y el desempeño del concreto. En elementos estructurales, pretensados o bombeos largos, este aditivo reduce la capacidad de carga, altera la trabajabilidad y afecta la calidad del acabado. Comprender cuándo evitar el aire incorporado es esencial para mantener la integridad de la obra y garantizar colados confiables. La clave está en aplicar criterios técnicos, no suposiciones. Para decisiones precisas, contar con especialistas marca la diferencia. COBOPREMEX, calidad con criterio.

El aire incorporado es un recurso valioso en mezclas diseñadas para enfrentar ciclos térmicos severos, congelación y deshielo, o ambientes expuestos a humedad constante. Sin embargo, no todo proyecto se beneficia de este tipo de concreto. Cuando se utiliza en aplicaciones incorrectas, puede comprometer la resistencia estructural, alterar la trabajabilidad durante el bombeo y reducir la capacidad de carga de elementos críticos. Conocer cuándo no usar aire incorporado es una decisión técnica que protege la calidad, la seguridad y la durabilidad de cualquier obra.

Por qué el aire incorporado no es compatible con todos los concretos

El aire incorporado genera microburbujas distribuidas en la mezcla. Estas burbujas brindan flexibilidad frente a cambios de temperatura y mejoran la impermeabilidad. Pero ese mismo mecanismo provoca una consecuencia directa:
 a mayor cantidad de aire, menor resistencia a la compresión.

En concretos que deben alcanzar altos niveles de desempeño estructural, incluso un pequeño incremento de aire puede representar una pérdida significativa en la capacidad de carga.

1. Concretos estructurales de alta resistencia

En elementos como columnas, trabes, muros de carga o losas con alta demanda estructural, usar aire incorporado puede reducir el f’c final de forma notable. Cuando el diseño requiere resistencias elevadas o un comportamiento rígido, cada megapascales cuenta, y el aire incorporado se convierte en un riesgo innecesario.

2. Elementos pretensados o postensados

Estas estructuras trabajan con tensiones internas muy altas. Cualquier reducción en la densidad o resistencia del concreto afecta la transferencia de esfuerzos, la durabilidad y el desempeño del elemento.

Por ello, en la industria del pretensado no se permite aire incorporado, salvo casos excepcionales y controlados.

3. Bombeos largos o con cambios constantes de presión

Aunque el aire incorporado puede mejorar la manejabilidad en ciertos casos, en bombeos largos ocurre lo contrario:

  • El aire puede comprimirse internamente.

  • Genera variaciones en el flujo.

  • Aumenta el riesgo de segregación al final de la línea.

  • Cambia la consistencia y dificulta mantener un revenimiento estable.

El resultado: una mezcla menos uniforme y mayor riesgo de defectos en el elemento colado.

4. Proyectos que requieren acabados densos y superficies expuestas

Las microburbujas afectan la compactación superficial, generando:

  • Puntos débiles,

  • Aspecto poroso,

  • Mayor absorción en acabado final.

En pisos industriales, superficies pulidas o elementos arquitectónicos, el aire incorporado reduce la calidad estética y funcional del concreto.

Conclusión

Tiene beneficios claros en ambientes fríos o expuestos a cambios térmicos severos, pero en la mayoría de los colados estructurales puede ser perjudicial. Conocer sus limitaciones es clave para evitar pérdidas de resistencia, problemas durante el bombeo y defectos en el acabado final.

Si no se entiende cuándo evitarlo, el concreto puede fallar desde el diseño, no desde la ejecución.

Para garantizar mezclas confiables y decisiones técnicas acertadas, siempre consulta con un proveedor especializado. COBOPREMEX: Calidad que se respalda con conocimiento.

Ulises De la Cruz
Ulises De la Cruz
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