Las Primeras 2 Horas del Concreto: El Proceso Invisible que Define su Desempeño

Las primeras dos horas después del colado son decisivas para el desempeño del concreto. En este periodo se inicia la hidratación del cemento, se pierde trabajabilidad de forma progresiva y se define la compactación interna que dará origen a la resistencia final. Aunque muchos de estos procesos no son visibles, cualquier error en este lapso deja consecuencias permanentes. Comprender qué ocurre dentro del concreto recién colocado permite ejecutar colados con control técnico, respetar los tiempos críticos y evitar fallas que suelen aparecer cuando ya es demasiado tarde para corregir.

Cuando el concreto llega a obra y comienza el colado, muchos creen que el trabajo real termina al vaciarlo. En realidad, las primeras dos horas después de su colocación son las más determinantes para su calidad, resistencia y durabilidad. Aunque a simple vista el concreto parece “igual”, internamente ocurre una serie de procesos que no admiten errores ni improvisaciones.

El inicio de la hidratación: el concreto empieza a trabajar

Desde el momento en que el cemento entra en contacto con el agua, comienza la hidratación, una reacción química que da origen a la resistencia del concreto. Durante las primeras dos horas, esta reacción es intensa pero todavía frágil. La mezcla conserva trabajabilidad, pero cada minuto que pasa pierde fluidez.

En esta etapa, cualquier alteración —retrasos, sobretrabajo o falta de compactación— impacta directamente la microestructura que se está formando. El concreto aún “se acomoda”, pero ya no perdona malas decisiones.

Pérdida de trabajabilidad: el tiempo corre aunque no se note

Uno de los cambios más importantes en estas primeras horas es la pérdida progresiva de trabajabilidad. El concreto se vuelve más rígido, incluso si visualmente parece manejable. Esto no significa que esté endurecido, sino que su estructura interna empieza a cerrarse.

Por eso, vibrar tarde, mover el concreto cuando ya inició el fraguado o intentar corregir niveles fuera de tiempo genera vacíos internos, segregación o zonas débiles que no siempre se ven de inmediato.

Compactación y expulsión del aire atrapado

Durante estas dos horas, el concreto debe compactarse correctamente para eliminar el aire atrapado y asegurar contacto total con el acero y la cimbra. Si esta etapa se hace de forma incompleta o apresurada, el aire queda atrapado dentro de la masa, reduciendo resistencia y generando puntos vulnerables.

Una vez que el concreto comienza a perder plasticidad, ya no es posible corregir estos defectos sin afectar su desempeño.

Inicio del fraguado: el punto sin retorno

Hacia el final de este periodo comienza el fraguado inicial. A partir de aquí, el concreto deja de comportarse como material moldeable y empieza a ganar rigidez. Cualquier intento de modificarlo en esta fase rompe enlaces internos que ya se estaban formando.

Este es el punto donde muchas fallas nacen sin que la obra lo note. El colado “terminó”, pero el daño ya quedó dentro.

Por qué estas dos horas definen la calidad final

Las primeras dos horas no son tiempo muerto, son tiempo crítico. La resistencia, durabilidad y comportamiento del concreto se empiezan a definir aquí, no días después. Una ejecución controlada en este lapso reduce fisuras tempranas, mejora la adherencia y asegura que la resistencia proyectada se desarrolle correctamente.

Conclusión

El concreto no falla de un momento a otro. Las fallas se gestan cuando no se respetan sus tiempos internos. Entender qué ocurre durante las primeras dos horas permite ejecutar colados con criterio técnico y evitar problemas que después resultan costosos e irreversibles.

Trabajar con proveedores que conocen y respetan estos procesos desde la descarga hasta la colocación final es parte fundamental de una obra bien ejecutada. Bajo ese enfoque técnico y preventivo es como COBOPREMEX acompaña cada colado desde el momento más crítico: cuando el concreto empieza a trabajar.

Ulises De la Cruz
Ulises De la Cruz
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