El concreto premezclado es un material perecedero, diseñado para mantenerse trabajable solo por un tiempo limitado. Desde que sale de la planta, inicia una cuenta regresiva: aproximadamente 40 minutos para ser colocado antes de que comience su proceso de fraguado.
Cuando este límite se sobrepasa, las consecuencias no solo afectan la calidad estructural del colado, sino también el equipo de bombeo. Una mezcla que empieza a endurecer dentro de la tubería puede generar bloqueos, sobrepresión y daños costosos.
Desarrollo
El concreto no se “detiene” al salir del camión: su reacción química interna continúa, incluso dentro de la bomba. A medida que el material se mantiene en reposo o circula lentamente, el fraguado avanza y la mezcla comienza a perder fluidez.
Esto tiene tres consecuencias principales:
- Aumento de la presión interna.
Al endurecerse parcialmente, el concreto opone resistencia al empuje del pistón. El operador puede notar que la presión sube y la línea vibra o se sacude. - Bloqueos en codos o secciones largas de tubería.
En bombeos prolongados o con interrupciones, los agregados tienden a compactarse, generando “tapones” que impiden el paso del concreto. - Daños al sistema de bombeo.
Forzar el bombeo de una mezcla ya trabajada puede dañar juntas, sellos o pistones, afectando la vida útil del equipo y comprometiendo la seguridad en obra.
Además del daño mecánico, este problema también impacta la calidad del concreto. Una mezcla que ha perdido revenimiento no se compacta correctamente, presenta vacíos internos y puede provocar fisuras o baja resistencia.
Checklist de Prevención: Cómo Evitar el Fraguado en la Línea
✔ 1. Coordina la llegada del concreto y la bomba.
Ambos deben estar listos para trabajar al mismo tiempo, evitando esperas prolongadas.
✔ 2. Mantén la descarga continua.
No detengas el flujo del concreto sin motivo. Una pausa de más de 5 minutos puede provocar endurecimiento interno.
✔ 3. Controla los tiempos desde planta.
El concreto debe descargarse antes de los 40 minutos desde su salida.
✔ 4. Supervisa la presión del sistema.
Cualquier incremento inusual puede indicar un bloqueo o mezcla parcialmente fraguada.
✔ 5. Limpieza inmediata tras el colado.
La línea debe enjuagarse con lechada o agua a presión para evitar que los residuos se endurezcan.
Conclusión
Respetar el tiempo de vida del concreto no es solo una recomendación técnica: es una medida de seguridad y eficiencia. Cada minuto cuenta para mantener la fluidez del material, cuidar los equipos y garantizar un colado uniforme.
En COBOPREMEX, comprendemos la importancia de la precisión en cada etapa del bombeo. Por eso, trabajamos con logística coordinada, supervisión constante y equipos calibrados para asegurar que el concreto llegue, fluya y se coloque con la máxima calidad y seguridad.
